EL FALO EN ROMA

La figura del Falo era conocida en Roma como Fascinum, y sin llegar a ser considerado un dios estaba representado por una especie de ídolo de forma fálica depositado en el templo de Vesta,en un espacio llamado Penus,  donde también se guardaban los Penates, entre otros objetos sagrados.

Este ídolo se exhibía públicamente en determinadas ocasiones, como por ejemplo durante los Triunfos, en que se colocaba en el carro del militar victorioso, o en las celebraciones de las Liberalia, en honor a Liber (el Baco romano, por así decir).

En estas fiestas la imagen del falo era conducida del campo a la ciudad entre cánticos lujuriosos, con la intención de favorecer las cosechas y protegerlas del Fascinum o Fascinatio, que es como se llamaba al mal de ojo.

Se supone que el mal de ojo es el poder maligno que algunas personas pueden ejercer a través de su mirada contra otras personas que despiertan su envidia. Así el falo sería un amuleto imbatible contra este poder, por eso acaba tomando el nombre del poder que combate, Fascinum, y también se le conoce como Medicus Envidiae.

El Falo era usado como símbolo de protección en lugares públicos, en la entrada de las casas, en las tiendas, y especialmente en las entradas a huertas y jardines. Las mujeres romanas llevaban figuritas de bronce en forma de genitales masculinos colgadas de los collares, también los niños los usaban y se han encontrado algunos de gran tamaño, apropiados para ser colgados de caballerías.

Se supone que la forma que tomaba la protección del Fascinum era provocar la risa por lo grotesco de algunas de sus representaciones. Por eso se solían pintar o esculpir figuras cómicas, con unos atributos totalmente desproporcionados, que al provocar esa risa hacían que la atención del que provocaba el mal de ojo se dispersase y perdiese su fuerza.

Otro signo fálico usado a menudo por los romanos era hacer ostentación del puño cerrado con el dedo corazon erguido, el llamado Médium Unguem Ostendere, conociéndose a ese dedo como Infamis, Impudicus.

 

 

También pertenece a esta familia de signos el llamada Figa o Higo, conocido en la antigüedad como mano impúdica, que consiste en introducir el dedo pulgar entre el índice y el corazón, con la mano cerrada. Este signo representa la cópula heterosexual, y el nombre de Figa proviene de su representación del sexo de la mujer, también conocido como figa. En muchos casos, los amuletos tenían un Falo en un extremo y una Figa en el otro. Extraído de:
“De penes, risas y meigallos
Reflexiones sobre la relación entre la sexualidad y la hechicería en la Antigüedad clásica.
Rosa Brañas

 

 

 

 

 

 

 

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