Plumbata

La Plumbata era un dardo corto, menos de 50 cm., con un peso de plomo en el asta para conseguir mayor penetración al caer. Tenía una punta, generalmente en forma de arpón, y más bien corta, enmangada en un asta de madera con unas plumas o cueros recortados en forma de tales para mejorar la precisión en el tiro.

La primera mención que encontramos es en el "De Re Militaris" de Vegecio. Esta obra fue escrita en el siglo IV d.C., aunque trata de temas militares anteriores. Vegecio comenta que es un arma usada preferentemente por diversas legiones, cada soldado transportaba cinco fijadas en la parte interior de su escudo, la lanzaban a una distancia suficiente como para suplir en parte (según Vegecio) a los arcos y flechas, y eran más efectivas que dichas flechas, produciendo heridas más graves en soldados y caballos.

Otra obra, también del siglo IV, es el "De Rebus Bellicis" donde aparece una ilustración (la única de que disponemos) de la plumbata. Podeis verlo al inicio de la página. 

Como siempre pasa en estos dibujos, no son originales sino copias medievales de otras copias que no sabemos cuán parecidas son al original. 

En esta obra se menciona la plumbata trilobata, una especie de mezcla entre plumbata y abrojo, con varias puntas metálicas sobresaliendo de su cuerpo. Este tipo de plumbata no se ha encontrado en arqueología. Y toda la obra "De Rebus Bellicis" es más un compendio de inventos y propuestas imaginativas para enriquecer el arsenal militar que una descripción de máquinas e instrumentos reales. Por lo que no podemos afirmar que haya existido.

La tercera fuente, ya del siglo VI, es el Strategikon de Maurikius, donde las llama martzobarboulon, una versión del nombre Martiobarbuli con el que también se conocían las plumbatas.

Martiobarbuli significaría "pelos de la barba de Marte".